Como hacer una puerta corrediza

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Las puertas corredizas se han vuelto una variable muy práctica respecto a cómo queremos hacer nuestra casa, negocio, o establecimiento, debido a su funcionamiento extravagante, pero al mismo tiempo muy sencillo. Las puertas corredizas sin duda alguna son un elemento que se puede destacar mucho de un hogar, de una casa, de un establecimiento o de un negocio, debido a que no es común y da un toque de mucha elegancia al ambiente y al espacio en el que se encuentre de forma general.

Debemos tener en cuenta varias cosas antes de empezar a hacer este proyecto, debido a que no es muy complejo, pero sí requiere de ciertos conocimientos que se deben aplicar al momento de hacer unos cuantos pasos que se verán en el artículo a continuación. Empezar a realizar nuestras propias pertenencias como las puertas, ventanas, entre otras es un gran paso, además de que, si lo hacemos de la forma correcta, estas quedarán de la forma en la que queramos, a nuestra manera y gusto.

Preparación del marco y de la puerta

La puerta que se explicará cómo se hace se hará con los rieles a la vista, incorporando una buena vista hacia el ambiente, además de que se podrá utilizar la puerta que se encuentre ya instalada. Esto es necesario para poder tener la puerta corrediza

1.       Primero debemos rellenar el marco, aplicando pasta de retape en los que llamamos ‘’los calados’’ de las bisagras, los cuales quedaron en el marco. Esto para poder tapar los agujeros que no se necesitaran en la puerta corrediza

2.       Luego de que esta pasta se haya secado, es necesario lavarla y volverla a pintar.

La broca que se utilizará deberá perforar el metal o la madera, todo dependiendo de en qué material se esté trabajando. Se debe medir bien el marco y el espacio en donde irá dicha puerta.

3.       Para tapar el agujero correctamente se deberá utilizar una sierra de copa para así cortar un trozo de madera, preferiblemente un trozo de ‘’pino cepillado’’. Este debe medir unos 54 mm en un trozo de pino de 3×2. Este círculo servirá para rellenar el agujero

4.       Se deberá colocar bastante cola o pega fría, llenarla lo suficiente para hacer que el mismo círculo quede lo suficientemente bien pegado. Luego este trozo de madera se deberá unir al agujero para poder taparlo por completo y que quede bien ajustado.

Retapar

1.       Una vez que se haya metido el círculo en el agujero de la puerta, se recomienda utilizar pasta de retape, la cual se deberá impregnar alrededor del mismo agujero de la cerradura que se ha tapado anteriormente y también en los mismos calados de las bisagras. Luego sencillamente se debe dejar tapar.

2.       Luego se debe lijar muy bien la pasta de retape que se ha impregnado en el agujero, para que de esta forma se pueda cerrar la puerta de manera sencilla y no pegue la pasta con ninguna parte y también para poder quitarle el brillo a la pintura que ha sido recientemente puesta, este paso se debe tener muy en cuenta sobre todo si se ha pintado con esmalte sintético.

La pasta de retape son una especie de macillas de color blanco, además de que son de contextura blanda, y se utilizan para mejorar una terminación de cualquier mueble para el momento en que se vaya a pintar o también para cuando de vaya a barnizar el mismo. Esta se debe aplicar con una espátula sobre toda el área y luego se le debe sacar el exceso. Se debe dejar secar luego de haber sido aplicada, luego se debe lijar para así tener una terminación más aceptable y lisa.

Pintar la puerta

1.       Para pintar la puerta se recomienda primero utilizar una capa de óleo con un color pálido o blanco sencillamente. Esto funcionará para que el color oscuro que se le agregue después agarre con mucha más facilidad y naturalidad a la puerta.

2.       Luego se debe pintar con un color de esmalte lavable en agua, para así poder limpiar fácilmente la pintura, y también es una pintura que es muy resistente a los hongos.

Otros detalles extras

·         Se debe rellenar el marco, más específicamente los agujeros de las bisagras y también de la cerradura que quedaron en el mismo.

·         Cortar los rieles y el soporte del mismo. El riel debe medir poco más que la misma puerta, el doble de la puerta específicamente.

·         El soporte debe medir lo mismo que el riel, si es posible un poco más.

·         Pintar el soporte del riel del mismo color del marco o de la puerta, y si se quiere, se puede combinar en caso de que esta intención exista.

·         Se debe atornillar muy bien el soporte teniendo una buena altura del suelo.

·         Verifica que el peso de la puerta sea compatible con la capacidad de carga del sistema de rieles. La mayoría de los sistemas residenciales soportan entre 40 y 80 kg. Para puertas más pesadas (vidrio templado, madera maciza gruesa) necesitarás rieles industriales.

·         Instala topes finales en ambos extremos del riel para evitar que la puerta se salga del carril. Estos pequeños dispositivos se atornillan al final del riel y previenen accidentes.

·         Si instalas la puerta corrediza en un baño o cocina, elige materiales resistentes a la humedad: rieles de acero inoxidable o aluminio anodizado, y rodamientos sellados que no se oxiden.

·         Para lograr mejor aislamiento acústico, considera agregar burletes de goma en los bordes de la puerta. Aunque las puertas corredizas no sellan tan bien como las abatibles, los burletes reducen significativamente el paso de sonido y luz.

Materiales y herramientas necesarias

Antes de comenzar con la instalación, es fundamental reunir todos los materiales y herramientas necesarias para evitar interrupciones durante el trabajo. A continuación, la lista completa:

Materiales

  • Sistema de rieles corredizos (debe medir el doble del ancho de la puerta)
  • Soporte o viga de montaje (madera o metal según preferencia)
  • Guía inferior para el suelo (opcional pero recomendada para mayor estabilidad)
  • Ruedas o rodamientos de alta calidad (preferiblemente con rodamiento de bolas para mayor durabilidad)
  • Pasta de retape o masilla para madera
  • Cola blanca o adhesivo para madera
  • Pintura: imprimación al óleo y esmalte lavable
  • Tornillos autorroscantes (según el tipo de pared o techo)
  • Tacos o anclajes si se monta en drywall o concreto

Herramientas

  • Taladro eléctrico con brocas para madera y metal
  • Sierra de copa (para cortar círculos de madera)
  • Metro o cinta métrica
  • Nivel de burbuja
  • Espátula para aplicar pasta de retape
  • Lijas de grano medio (120) y fino (220)
  • Brocha o rodillo para pintar
  • Destornillador o atornillador eléctrico
  • Lápiz de carpintero para marcar

Instalación del sistema de rieles y rodamientos

La instalación correcta del sistema de rieles es el paso más crítico para garantizar que la puerta corrediza funcione de manera suave y silenciosa durante años. Aquí el proceso detallado:

Paso 1: Marcar la ubicación del riel

Utiliza un nivel de burbuja para marcar una línea perfectamente horizontal en la pared o el techo donde se instalará el soporte. La altura ideal es entre 5 y 10 cm por encima del marco de la puerta. Marca los puntos donde irán los tornillos, asegurándote de que coincidan con vigas o estructuras sólidas.

Paso 2: Fijar el soporte y el riel

Atornilla el soporte de madera o metal a la pared utilizando tornillos de al menos 6 cm de largo para paredes de madera, o tacos de expansión para concreto. Luego, fija el riel al soporte. Algunos sistemas vienen con riel integrado al soporte, mientras que otros requieren atornillar el riel por separado. Asegúrate de que quede completamente nivelado.

Paso 3: Instalar los rodamientos en la puerta

Los rodamientos o ruedas se atornillan en la parte superior de la puerta. La mayoría de los sistemas incluyen placas de montaje que permiten ajustar la altura. Coloca dos rodamientos: uno a 15-20 cm de cada extremo de la puerta. Usa un taladro con broca piloto para evitar rajar la madera.

Paso 4: Colgar la puerta en el riel

Con ayuda de otra persona, levanta la puerta y engancha los rodamientos en el riel. Desliza la puerta de un lado a otro para verificar que se mueve libremente. Si la puerta se inclina o no cierra bien, ajusta los tornillos de las placas de montaje para nivelarla.

Paso 5: Instalar la guía inferior (opcional)

Para evitar que la puerta se balancee, instala una guía inferior en el suelo. Esta puede ser una simple ranura metálica o un tope ajustable que mantenga la puerta alineada sin frenar su movimiento. Atornilla la guía al piso asegurándote de que la puerta pase justo por el centro sin rozar.

Consejo profesional: Aplica lubricante en spray de silicona en el riel cada 6 meses para mantener el deslizamiento suave y evitar el desgaste prematuro de los rodamientos.

Tipos de rieles y sistemas para puertas corredizas

Existen diferentes tipos de sistemas de rieles para puertas corredizas, cada uno con ventajas específicas según el espacio, presupuesto y estética que busques. Conocer las opciones te ayudará a elegir el más adecuado para tu proyecto.

Rieles externos o vistos

Es el sistema más popular y el que se explica en este artículo. El riel queda montado en la parte exterior de la pared, visible y formando parte del diseño. Es ideal para estilo industrial, rústico o moderno. Su ventaja principal es la facilidad de instalación y mantenimiento, además de que no requiere modificar la estructura de la pared.

Rieles empotrados o de bolsillo

En este sistema, la puerta se desliza dentro de la pared, quedando completamente oculta cuando está abierta. Requiere una instalación más compleja durante la construcción o remodelación, ya que se necesita crear un espacio hueco dentro del muro. Es perfecto para maximizar el espacio en habitaciones pequeñas y lograr un acabado minimalista.

Rieles de doble puerta

Utiliza dos puertas que se deslizan en direcciones opuestas, ideal para vanos amplios como divisiones entre sala y comedor, o closets de grandes dimensiones. Puede ser con riel doble (una puerta por cada riel) o con riel sencillo donde ambas puertas comparten el mismo carril.

Sistemas con cierre suave (soft-close)

Los sistemas modernos incluyen mecanismos de cierre suave que frenan la puerta automáticamente antes de cerrarse completamente, evitando golpes y ruidos. Son más costosos pero añaden confort y durabilidad al sistema. Recomendados para dormitorios y baños.

¿Cuál elegir? Para proyectos DIY (hazlo tú mismo), los rieles externos son la mejor opción por su sencillez. Si buscas una solución permanente y tienes presupuesto, considera los sistemas empotrados con instalación profesional.

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